La diputada del BNG Olalla Rodil, acompañada por las concejalas Cristina López e Iria Buide, participó en una nueva movilización de los usuarios de la residencia de As Gándaras en Lugo, que reclaman una mayor comunicación con la Xunta de Galicia ante las obras de remodelación del edificio.
Rodil destacó que el Parlamento aprobó una proposición del BNG para instar a la Xunta a abrir un espacio de diálogo con los usuarios de la residencia, con el objetivo de escuchar sus opiniones y preferencias respecto a las actuaciones previstas.
“Alegrámonos que a Xunta de Galiza escoite as demandas das persoas usuarias da residencia das Gándaras e estaremos vixiantes para isto se cumpra”, afirmó Rodil, subrayando la necesidad de garantizar los derechos y la calidad de vida de las personas residentes.
La diputada recordó que “as persoas residentes nas Gándaras teñen dereito a vivir con tranquilidade e respecto, nun entorno que lles garanta intimidade e calidade de vida, especialmente tratándose de persoas maiores ou con problemas de saúde e mobilidade”. Además, trasladó a los afectados el apoyo del BNG y añadió que “é unha reclamación xusta, trasladaremos a problemática das e dos usuarios ao Parlamento para forzar ao goberno a modificar a reforma prevista no centro”.
Olalla Rodil subrayó que el BNG apuesta por un modelo público tanto en titularidad como en gestión: “o obxectivo desta proposta do Bloque é humanizar os coidados nun sistema público, no que contemos con centros de menor tamaño e primando o benestar das persoas”. La diputada explicó que su proyecto para las residencias incluye herramientas de supervisión del funcionamiento y calidad del servicio, con toda la información accesible a la ciudadanía, fundamental para garantizar los derechos de los usuarios.
Las obras previstas por la Xunta afectarían la distribución actual del centro, lo que, según los usuarios, podría mermar su intimidad y privacidad, especialmente de quienes comparten habitación, que constituyen la mayoría. La residencia de las Gándaras, en funcionamiento desde 1981, cuenta con 218 plazas, de las que 160 son habitaciones dobles. El proyecto de remodelación no contempla la creación de más habitaciones individuales, sino una reorganización de los espacios que dejaría las camas separadas únicamente por una mesita de noche.
Con esta iniciativa, el BNG busca garantizar que los derechos de los residentes se respeten y que las actuaciones de la Xunta tengan en cuenta la opinión y el bienestar de los usuarios.