El BNG ha propuesto al Concello de Lugo estudiar la adopción de medidas de ahorro de agua durante este verano ante el descenso continuado de los caudales de ríos y fuentes y la previsión de altas temperaturas en las próximas semanas.
El portavoz nacionalista, Rubén Arroxo, considera necesario que el Ayuntamiento planifique actuaciones dirigidas a reducir el consumo de agua destinado al baldeo de calles y al riego de plantas y jardines. "Temos que ter responsabilidade como concello e aplicar reducións no valdeo e no rego como se fixo outros anos", señaló.
Arroxo recordó que en ejercicios anteriores el Concello ya aplicó medidas de ahorro que supusieron una reducción del 30 % del agua empleada para el riego de jardines y del 50 % en el baldeo de las calles. Asimismo, destacó que otros municipios gallegos han puesto en marcha restricciones relacionadas con el llenado de piscinas o el lavado de vehículos y fachadas.
El portavoz del BNG insistió en que, aunque en Lugo "non se declarou ningunha prealerta nin alerta por seca", el gobierno municipal debe actuar "coa máxima responsabilidade" y diseñar estrategias que permitan afrontar las consecuencias del cambio climático. "O goberno municipal, ademais de promocionase, debe establecer medidas ante o cambio climático imperante e deseñar estratexias que permitan que as persoas dispoñamos de auga todo o verán", afirmó.
En este sentido, Arroxo subrayó que la ausencia de una situación oficial de sequía no debe impedir trasladar un mensaje de prudencia a la ciudadanía. "Isto non quere dicir que non haxa que trasladar unha mensaxe de prudencia porque non vai chover polo de agora e as temperaturas elevadas van continuar", añadió.
El BNG considera que la aplicación de medidas preventivas contribuiría a garantizar la calidad de los servicios públicos durante los meses de verano, haciendo un uso más eficiente y responsable de unos recursos hídricos que califican de limitados.