Rubén Arroxo, portavoz del BNG en Lugo, presentó el proyecto de nueva ordenanza de contaminación acústica y pidió al gobierno local que inicie su tramitación en el próximo pleno. Arroxo sostuvo que el documento fue elaborado durante los últimos años desde el área de Infraestruturas y afirmó que «o goberno xa ten o documento feito, só ten que comezar a tramitación da nova ordenanza levándoa a pleno».
El portavoz nacionalista vinculó la necesidad de esta normativa con los problemas de convivencia y ruido en el entorno de algunos locales de ocio, entre ellos Las Palmeras. Arroxo recordó que en 2023 se decretó el cierre del establecimiento durante un año tras varias inspecciones, pero señaló que las deficiencias detectadas entonces fueron corregidas por la propiedad. Según explicó, la nueva ordenanza incorporaría herramientas para actuar ante conductas que perturben el descanso vecinal, con un régimen sancionador y capacidad de intervención para la Policía Local.
El BNG sostiene que el artículo 39 del texto regula la convivencia vecinal y permite sancionar comportamientos como gritos o ruidos sin causa justificada en la vía pública, mientras que el artículo 54 facilitaría la actuación policial tras una advertencia previa. Arroxo pidió que la tramitación no se paralice y apuntó a un posible «conflicto de intereses» por la existencia de otros locales con quejas vecinales, entre ellos el Panda, en Recatelo, cuyo propietario, según el BNG, forma parte del actual gobierno municipal.