La Xunta de Galicia destinará 10,1 millones de euros a mejorar los sistemas de abastecimiento de agua de la provincia de Lugo dentro de un programa autonómico que movilizará cerca de 19 millones hasta 2029.
Los proyectos buscan ampliar las redes públicas a núcleos que todavía carecen de este servicio, renovar conducciones antiguas, reducir las averías y fugas y reforzar la capacidad de los sistemas para responder ante periodos de sequía o aumentos puntuales del consumo.
Entre los municipios lucenses incluidos en la planificación figuran Friol, Pantón, Ribadeo, Trabada y Sober. Las intervenciones se encuentran en diferentes fases, desde la tramitación y firma de convenios hasta la contratación o ejecución de las obras.
Una de las inversiones más importantes es la mejora del abastecimiento conjunto de Ribadeo y Trabada. Este proyecto, valorado en cerca de 7,5 millones de euros, permitirá sustituir una red construida hace alrededor de cuatro décadas y que sufre roturas y averías frecuentes. La actuación tendrá capacidad para beneficiar a cerca de 10.000 personas.
Más de 620.000 euros para Friol
La conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, firmó este martes con el alcalde de Friol, José Ángel Santos, un convenio para llevar el abastecimiento de agua potable a la parroquia de San Paio de Seixón. La actuación contará con una inversión superior a los 620.000 euros. La Xunta de Galicia financiará el 80% del presupuesto, mientras que el Concello de Friol asumirá el 20% restante. El proyecto estará también cofinanciado por el Fondo Europeo de Desenvolvemento Rexional. Las obras beneficiarán a más de 70 viviendas, además de explotaciones ganaderas y varios establecimientos hosteleros y turísticos situados en esta zona rural.
El proyecto incluye la construcción de un depósito de 105 metros cúbicos en A Abelaira y la instalación de la correspondiente canalización de captación. La nueva infraestructura permitirá garantizar unas condiciones adecuadas de calidad y seguridad del agua y aumentará la capacidad de reserva ante posibles episodios de escasez.
La dispersión de la población convierte el abastecimiento en un reto especialmente complejo en la provincia. Muchos núcleos rurales todavía dependen de pequeñas traídas particulares o disponen de conducciones antiguas con pérdidas, presiones insuficientes y dificultades para asegurar la continuidad del servicio.
Augas de Galicia mantendrá durante los próximos años la colaboración técnica y económica con los concellos, que tienen las competencias sobre el abastecimiento municipal. Las inversiones previstas en Lugo pretenden modernizar estas infraestructuras y reducir las diferencias en el acceso al agua potable entre las zonas urbanas y rurales.