A las puertas de Nochebuena llegan al Occidente asturiano los villancicos, las comidas de empresa y sí, también la nieve. En puntos como El Acebo (Grandas de Salime) o de la Sierra de la Bobia amanecía blanco y frío este domingo. También en pueblos de los Oscos como Busqueimado o Ventoso (Santalla) daban la bienvenida a la primera gran nevada, que se intensificó a primera hora de la tarde en la frontera entre Asturias y Galicia.
En localidades fonsagradinas como Barbeitos, Ventorrillo o la propia capital del concello, la estampa era de cuento. Algunos empezaron a lanzarse bolas jugando y las señales de la carretera comenzaban a cubrirse. Si bien, lo complicado estaba por llegar en la carretera.
En torno a las 18:30 horas, la visibilidad se redujo mucho, por la falta de luz y la intensidad de la nevada. Los coches más preparados, formato todoterreno, tuvieron que ayudar a otros “que patinaban”.
En la zona de Lugo las nevadas complicaban la circulación en la A-6 y la N-6. La alerta amarilla está activada y la noche parece que será complicada. Para este lunes 22, la Agencia Estatal de Meterología (Aemet) prevé para Asturias probabilidad de lluvias y chubascos débiles, con la cota de nieve en 700-800 metros, ascendiendo a 900-1000 metros por la tarde.
También se contemplan ascenso ligero de temperaturas. “Heladas débiles en la cordillera, que pueden ser moderadas en cumbres. Viento de componente sur flojo en el interior y moderado de oeste en el litoral”, señalan.