Durante tres días, A Madalena volvió a convertirse en el gran punto de encuentro de Vilalba: casetas, familias, cuadrillas, comida, música y una tradición que hunde sus raíces en la propia transformación del entorno del río y que, cuatro décadas después, continúa marcando el comienzo oficioso de las fiestas patronales
Hay fiestas a las que se va a escuchar una orquesta. Otras tienen como principal atractivo un concierto, una procesión o una tradición concreta. Y después está la Xira Campestre de Vilalba, donde la fiesta no ocurre solamente encima de un escenario: la fiesta la construyen quienes llegan a A Madalena, preparan su caseta, llenan las mesas, se reúnen con la familia y convierten una merienda en una jornada completa de convivencia.
La edición de 2026 volvió a situar a la Xira en ese lugar privilegiado dentro del calendario festivo vilalbés. Durante el último fin de semana de agosto, el entorno de A Madalena volvió a concentrar buena parte de la actividad previa a San Ramón e Santa María, con una programación que combinó música local, grupos y orquestas con el elemento que permanece inalterable: reunirse. La propia promoción turística de Vilalba define la Xira Campestre como una de las grandes citas de las fiestas patronales y señala que congrega cada año a miles de personas en el entorno del río Madalena para comer, bailar y disfrutar.
La Xira Campestre arrancó el viernes 28 de agosto, con una noche protagonizada por DJs locales en la explanada de A Madalena. El sábado 29 llegó una de las jornadas centrales, con la actuación del Grupo La Bamba y la Orquestra Galaxia. El domingo 30 puso el cierre a la Xira con una sesión vermú prolongada a cargo del Grupo La Tremenda. La programación festiva se trasladó posteriormente al Campo da Feira, donde estaban previstas las actuaciones de Los Satélites y Grupo Origen. El programa de este año consolida así una evolución que la Xira ha experimentado con el paso del tiempo: la tradicional merienda campestre convive ahora con una oferta musical propia de las grandes fiestas de verano. El domingo, además, sirve como puente hacia las jornadas grandes de las fiestas patronales. El lunes 31, día de San Ramón, la programación continúa con la Orquestra Escaparate en sesión vermú y, por la noche, Panorama City y Costa Dorada. El martes 1 de septiembre, día de Santa María, será el turno de Fuego, París de Noia y Trébol.
Pero la Xira empezó mucho antes de que llegaran las grandes orquestas
Para entender por qué A Madalena se llena cada año hay que mirar más allá del cartel musical. La historia de la Xira está estrechamente vinculada a la evolución de este espacio situado junto al río. Durante los años ochenta, el entorno del río fue adquiriendo protagonismo en las fiestas de Vilalba hasta convertirse en el escenario habitual de la Xira. El dato permite situar una parte fundamental de la historia de la celebración: la Xira no nació como el gran espectáculo musical que conocemos hoy. El propio espacio fue transformándose y, con él, la fiesta. En 1981 se diseñaba el área recreativa. En 1983 ya se había adjudicado la explotación del bar y estaban en marcha nuevas instalaciones, mientras el entorno continuaba ganando equipamientos. Poco después, aquel espacio junto al río acabaría convirtiéndose en uno de los principales escenarios festivos de Vilalba. La relación entre lugar y celebración terminó siendo inseparable.
Con los años, la Xira fue creciendo hasta convertirse en una celebración multitudinaria. No es casualidad, por tanto, que la Xira se haya convertido en el prólogo de San Ramón. Antes de que lleguen las procesiones, las grandes verbenas y las jornadas patronales, Vilalba ya ha empezado a celebrar.
La Xira no supone el final de las fiestas, sino su gran punto de arranque. Tras el fin de semana en A Madalena, Vilalba encara las jornadas centrales de San Ramón y Santa María. El lunes 31 de agosto, día de San Ramón, la Orquestra Escaparate protagonizará la sesión vermú y Panorama City y Costa Dorada actuarán por la noche. El martes 1 de septiembre, día de Santa María, la sesión vermú correrá a cargo de Fuego, mientras que París de Noia y Trébol tomarán el relevo nocturno.