Miguel Fernández, alcalde de Lugo, visitó la antigua Fábrica da Luz acompañado por Mauricio Repetto, concelleiro de Desenvolvemento Local, y Ángeles Novo, concelleira de Igualdade, para supervisar el estado de ejecución de la obra. El regidor señaló que la actuación «avanza razonablemente segundo os prazos previstos a pesar das inclemencias climatolóxicas» y la enmarcó como una intervención estratégica para reforzar el modelo turístico y económico de la ciudad.
El proyecto transformará el histórico edificio situado junto al Miño en un centro enogastronómico divulgativo orientado a la promoción de productos locales, la celebración de eventos, actividades formativas y acciones vinculadas a la cultura gastronómica y vitivinícola. La actuación se integra en el Plan de Sostibilidade Turística en Destino y, según trasladó el Concello, busca combinar patrimonio, naturaleza y dinamización económica. Miguel Fernández afirmó que la infraestructura «converterase nun motor de impulso» para sectores como hostelería, comercio y turismo, al generar nuevas oportunidades vinculadas a la identidad gastronómica lucense.
Las obras se centran en la recuperación integral del inmueble, respetando su estructura original y elementos arquitectónicos de mayor valor, mientras se mejora la eficiencia energética y la funcionalidad. Los trabajos incluyen restauración de fachadas, renovación de carpinterías con soluciones de altas prestaciones manteniendo la estética histórica, mejora de la estanqueidad frente a posibles enchentes del Miño y actualización completa de las instalaciones interiores, además de la habilitación de espacios diáfanos para eventos, degustaciones y actividades divulgativas. Miguel Fernández cerró la visita señalando que «a recuperación da Fábrica da Luz é un exemplo de como Lugo transforma o seu patrimonio en oportunidade, en emprego e en futuro».