El BNG de Lugo reclamó al gobierno municipal que ponga en marcha medidas para reducir el consumo de agua, después de que la Confederación Hidrográfica Miño-Sil activase la pasada semana el nivel amarillo de prealerta por posible desabastecimiento. Rubén Arroxo, portavoz del BNG en el Concello, pidió al ejecutivo local que actúe «coa máxima responsabilidade» y que adopte medidas para garantizar los servicios públicos teniendo en cuenta que los recursos son limitados.
El grupo nacionalista recuerda que en años anteriores el Concello ya aplicó medidas para reducir en un 30% el volumen de agua empleado en el riego de jardines y en un 50% el destinado al baldeo de calles. También señala que otros municipios regularon usos como el llenado de piscinas o el lavado de vehículos y fachadas.
Arroxo defendió que la bajada de los caudales obliga al Concello de Lugo a programar actuaciones para reducir el uso de agua y a diseñar estrategias que permitan disponer de este recurso durante todo el verano.