Una investigación realizada en el yacimiento de Cova Eirós, en Cancelo, Triacastela, permite profundizar en el clima y el ambiente en el que vivieron los últimos neandertales y los primeros Homo sapiens de Galicia. El estudio identifica las sierras orientales gallegas como una posible área de refugio climático estable durante la Edad del Hielo.
El trabajo, liderado por Hugo Bal García, investigador del Grupo de Estudos para a Prehistoria do Noroeste de la USC y del CISPAC, se basó en el análisis zooarqueológico de los niveles 3, 2 y 1 del yacimiento, con una cronología de entre 41.000 y 17.000 años. Estos niveles recogen ocupaciones de los últimos neandertales y de distintas fases de los primeros Homo sapiens en el noroeste peninsular.
La investigación identificó restos de más de 400 animales pertenecientes al menos a 36 especies. A partir de esos datos y de modelos paleoecológicos, el equipo pudo inferir la vegetación del entorno de la cueva y estimar temperaturas y precipitaciones. Los resultados apuntan a una Galicia más fría que la actual, con descensos de hasta 3,6 grados en la temperatura media anual, pero con lluvias relativamente elevadas, por encima de los 1.000 milímetros anuales.
El estudio concluye que, pese al frío, el territorio fue atemperándose de forma progresiva y mantuvo un paisaje relativamente arbolado, combinado con amplias praderas húmedas. La investigación, publicada en la revista Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology, se enmarca en un proyecto financiado por el MICIU, la AEI y fondos Feder, con apoyo de la Xunta a las intervenciones arqueológicas en Cova Eirós.