Marta Rouco pone el foco en Ceuta desde Mondoñedo: «Detrás de una cifra hay siempre una persona»
La alcaldesa de Vilalba, Marta Rouco, convirtió su intervención este domingo en la tradicional Ofrenda a la Virxen dos Remedios de Mondoñedo en una reflexión sobre algunos de los principales retos sociales actuales. La regidora puso el foco en la necesidad de situar a las personas en el centro de las decisiones públicas, abordando desde la inmigración hasta la igualdad, la despoblación o la soledad de los mayores.
Uno de los momentos centrales de su discurso llegó al referirse a la situación migratoria en Ceuta. Rouco contrapuso la necesidad de garantizar la seguridad y el cumplimiento de la ley con la realidad de quienes arriesgan su vida tratando de llegar a Europa, entre ellos menores. «Tenemos que hablar de fronteras, de seguridad, de inmigración, de integración, pero antes de hacerlo deberíamos recordar algo elemental: detrás de una cifra hay siempre una persona», defendió.
La alcaldesa planteó esa cuestión directamente ante la Virxen dos Remedios: «Hoy pongo ante ti esa realidad: la de quien cruza una frontera y la de quien siente miedo al otro lado de ella». A continuación, lanzó dos preguntas sobre la convivencia entre seguridad y humanidad: «¿Podemos defender la legalidad sin renunciar a la humanidad? ¿Garantizar la seguridad sin dejar de reconocer la dignidad de quien tenemos delante? Yo creo que sí».
Su intervención también reservó espacio para la violencia machista y la igualdad entre mujeres y hombres. Rouco sostuvo que «no habremos alcanzado la igualdad mientras ser mujer siga significando tener menos oportunidades o los cuidados sigan recayendo sobre los mismos hombros» y recordó a las víctimas de la violencia de género para remarcar que «amar no significa poseer ni puede significar hacer daño».
Desde Mondoñedo, la regidora vilalbesa dirigió igualmente la mirada hacia el futuro de los pueblos y del medio rural. Para Rouco, mantener vivo un territorio requiere ofrecer oportunidades a las nuevas generaciones: «Un pueblo no permanece porque permanezcan sus piedras. Lo hace si cada generación es capaz de darle razones a la siguiente para querer seguir formando parte de él». En este sentido, apuntó a dificultades como el acceso a la vivienda y a los servicios como obstáculos para que los jóvenes puedan desarrollar su proyecto de vida en el rural.
Los mayores y los niños fueron otros de los protagonistas de su intervención. Sobre las generaciones que contribuyeron durante décadas al desarrollo de los municipios, Rouco recordó a quienes «trabajaron la tierra, levantaron casas y negocios, criaron familias» y defendió que «envejecer no puede significar quedarse solo». Al mismo tiempo, reclamó para los más pequeños un futuro «que no venga decidido de antemano».
Rouco trasladó estas reflexiones también al ejercicio de las responsabilidades institucionales. Ante la Virgen de los Remedios pidió que quienes gobiernan «no perdamos la capacidad de escuchar y nunca confundamos gobernar con mandar, porque detrás de cada decisión hay una persona».
La alcaldesa había comenzado su intervención reivindicando el valor de una tradición que ha pasado de generación en generación y mostrando su satisfacción por representar a Vilalba y A Terra Chá. «Es para mí un honor representar a Vilalba y A Terra Chá. Esta es una tradición que ha llegado hasta nosotros atravesando generaciones», señaló durante una ceremonia presidida por el obispo de Mondoñedo-Ferrol, Fernando García Cadiñanos.