Rescatadas por el aire todas las novillas atrapadas en el cañón del Miño en Taboada
El dispositivo se activó tras la fuga de 19 animales de una explotación ganadera en la parroquia de Insua. Siete de las novillas fueron recuperadas en las primeras horas, pero el resto acabó en una zona abrupta del cañón, cerca de Ponte Mourulle, donde el terreno presenta fuertes pendientes y caídas verticales que dificultan enormemente las labores de rescate. Todo apunta a que pudieron llegar hasta allí tras escapar de un lobo que merodeaba por las inmediaciones de la granja.
En las tareas participan el Concello de Taboada, la Guardia Civil, Protección Civil y los servicios veterinarios de la Xunta de Galicia, además de vecinos de la zona que colaboraron en las primeras intervenciones para intentar sacar a algunos animales mediante cuerdas y maquinaria.
De esas doce novillas que se despeñaron el miércoles, una murió durante la caída entre las rocas y la vegetación, dos fueron rescatadas por el agua y las nueve restantes continuaban atrapadas en un punto prácticamente inaccesible. En uno de los dos casos, un animal fue evacuado hasta una zona segura con la ayuda de un pantalán arrastrado por el río, en una intervención especialmente compleja, mientras que la otra vaca fue arrastrada con una cuerda atada al cabestrante de un todoterreno.
Ante la imposibilidad de acceder por tierra en determinados puntos, este viernes se incorporó al dispositivo un helicóptero del servicio de emergencias 112 de Asturias, que consiguió completar el rescate por vía aérea. El vehículo llegó sobre las 12.30 horas a Ponte Mourelle y fue izando las novillas una a una, depositándolas en un prado cercano a la explotación. Las vacas fueron sedadas antes de que llegara el helicóptero, y unas tardaron más en despertarse, mientras que otras recuperaron la movilidad rápidamente y tuvieron que ser sujetadas con rapidez para que no se volvieran a escapar.