Lugo, energía local para un rural sostenible
Lugo ocupa un lugar clave en el mapa energético gallego. Galicia cerró 2024 con 19.518 GWh de generación de energía renovable. El 84,6% de ese total, a través de la eólica y la hidráulica como tecnologías dominantes, según el balance anual de Red Eléctrica. Ese liderazgo se apoya, en parte, en el despliegue de potencia eólica en la comunidad, que ronda los 3.920 MW instalados, en un contexto de crecimiento sostenido del sector.
La discusión, sin embargo, ya no se limita a la magnitud de la producción, sino a su retorno real en el territorio. En una provincia con alta dispersión poblacional y envejecimiento como Lugo, la transición energética se juega también en el plano social: cómo reducir costes domésticos, reforzar la resiliencia en municipios pequeños y repartir mejor el valor de la energía que se genera.
En ese escenario, gana peso una vía que empieza a abrirse paso: las comunidades energéticas y el autoconsumo compartido. En España ya se superan las seiscientas iniciativas de comunidades energéticas en distintas fases, con fuerte protagonismo del modelo fotovoltaico colectivo. En Galicia, el Inega ha promovido guías y líneas de apoyo para facilitar su implantación, también en entornos rurales, con esquemas en los que vecinos, cooperativas o concellos producen y gestionan parte de su electricidad.
Para Lugo, ese enfoque encaja por razones prácticas: abundancia de cubiertas disponibles (vivienda unifamiliar y equipamientos públicos), potencial para proyectos de pequeña y mediana escala y capacidad de reducir pérdidas al consumir cerca de donde se produce. El reto inmediato pasa por la tramitación, la financiación y la asistencia técnica, claves para que estas iniciativas no queden en proyectos piloto y se conviertan en una herramienta estructural contra la vulnerabilidad energética.
En esa transición, la provincia parte con ventaja por su peso renovable, pero el verdadero salto será otro: convertir la condición de territorio productor en capacidad de decisión local y en ahorro tangible en los hogares.