La magia del circo vuelve a fluir en Sarria. El corazón de la villa se llena esta Navidad de ilusión de la mano de Mr Brandan, un artista polifacético que goza haciendo disfrutar. El mundo del espectáculo toma las calles con propuestas que van mucho más allá del entretenimiento: cursos, experiencias y el espectáculo «A xénese dun paiaso», que se representará entre el 1 y el 6 de enero.
-¿Por qué elige emplazar el circo en el centro de Sarria?
-En muchos lugares, el circo se ha quedado sin espacio y tiene que montarse en el extrarradio. Antiguamente, en los pueblos crecía la ilusión con la llegada de los circos, de los animales, al centro de las ciudades. Eso se ha perdido. Mi deseo es recuperar un poco ese espíritu y, para conseguirlo, es muy relevante el lugar en el que se monte el circo. En nuestro caso, queríamos hacerlo pequeño y cercano.
-¿Cuándo empezó con la magia?
-A los doce años. Mi familia no era así y no lo veía claro, pero mi padre me compró un libro de magia en el Carrefour, en Lugo, y, poco después, di mi primera función. También hacía música, tocaba la batería y la percusión, y estudiaba. Lo dejé después de una mala función en 2018. Pero, en 2020, un amigo me propuso realizar una función. Entonces, ya había decidido ser cómico. Lo hice todo de una manera autodidacta. Llegó un show con músicos en directo, malabares, magia... Todo se basaba en la comedia mientras seguía estudiando.
-¿Cómo llegó al mundo del circo?
-En 2021, me llegó un mensaje de un circo de Lisboa que estaba buscando artistas. Les escribí y les mandé cuatro números grabados en un garaje. Les gustó y dejé mi vida por un mes y medio. En Navidad, viajé allí en la caravana de mis padres. Más tarde, uno de los dueños me preguntó si me había planteado dedicarme al mundo del circo. Entonces, empecé a pensar que esa opción estaba ahí y, con ella, la posibilidad de hacer felices a los demás. Fui creciendo e incluso tuve la oportunidad de trabajar con la familia Aragón. También surgió la ocasión de hacer alambre. Siempre quise realizar un proyecto propio y, con el apoyo del Concello de Sarria, pude montar el primero. El lugar en el que tenía que estrenarlo no podía ser otro que Sarria, mi pueblo.
-Habla de que es autodidacta, de las ganas de aprender...
-Siempre me ha gustado aprender de todo. He hecho un personaje con Marco Rossi, que siempre me decía que el saber no ocupa lugar. En este sentido, he conocido muchos sitios, pero Sarria tiene algo especial. Cuenta con mucha más actividad cultural que otros lugares mucho más grandes.
-¿Cómo le afectó aquella función en la que dejó la magia?
-Desde aquel episodio me di cuenta de que la magia me gustaba, pero me gustaba más hacer reír a los demás. La magia es maravillosa. Cuando giro, incluyo tres o cuatro números con enfoque cómico. Pero he creado un estilo propio: Mr Brandan no es una persona, es una historia.
-Su pareja colabora con usted...
-Nos conocimos en un show. Trabajaba en una gasolinera, nos enamoramos y ahora recorremos el mundo con nuestro perro y nuestro gato. Hemos emprendido un proyecto conjunto y ella va aprendiendo a hacer muchas cosas.
-¿Existe mucha diferencia entre el circo en España con respecto al extranjero?
-En Galicia y en España, está infravalorado porque existe la idea muy anticuada de que malvivimos, de que no tenemos raíces ni dinero. Yo hago contenido para redes sociales para que comprendan que el circo no tiene nada que ver con esa idea. En este mundo, se gana dinero, disfrutamos y hacemos que la gente disfrute. Solo queremos que se nos respete.
-¿Cómo encaja la idea de un circo en Navidad?
-La Navidad ya es una época mágica en sí misma. En Europa, el circo está muy ligado a la Navidad; aquí, no. La idea es mezclar las dos cosas. Por eso, además, entre los días 1 y 6 de enero representaremos el espectáculo «Xénese dun paiaso», que, en cierto modo, cuenta mi historia.
-¿Qué planes tiene para el futuro?
-Hemos empezado con un material pequeño y un poco antiguo, pero la idea es ir mejorando. No en logística, porque lo quiero de este tamaño, quiero llegar a las plazas de los pueblos; pero sí en cuanto a producción y estética: que sea más profesional. Y, como comentaba, llevar el espectáculo por toda Galicia, pero siempre en el centro de las poblaciones, para que la gente pueda vivir de nuevo la llegada del circo. Que nadie se la pierda.