La Feira de Santos de Monterroso celebra más de 800 años de historia reuniendo a miles de visitantes. La ausencia de lluvia permitió que la villa se llenara desde primera hora, con asistentes llegados de toda Galicia, Asturias e incluso Portugal, para disfrutar de más de 1.000 puestos y de la mejor gastronomía de otoño
La Feira das Feiras, más conocida como la Feira de Santos de Monterroso, volvió a demostrar este fin de semana su capacidad de convocatoria. Miles de personas abarrotaron la villa ulloana desde primeras horas de la mañana, atraídas por la tradición, la gastronomía y los productos artesanos que cada año llenan sus calles y plazas. La ausencia de lluvia hizo aún más agradable la visita y permitió disfrutar de un evento que se ha consolidado como un referente en Galicia y más allá.
No solo los vecinos de la comarca se acercaron a Monterroso. La feria recibe cada año visitantes de toda Galicia, de Asturias e incluso de Portugal, gracias a los numerosos autobuses que facilitan el acceso. Con más de 800 años de historia, esta cita histórica combina tradición y modernidad, convirtiéndose en un punto de encuentro intergeneracional y cultural.
El mercado contó con más de 1.000 puestos con todo tipo de productos. La Cúpula se convirtió en un escaparate de la mejor gastronomía local y regional, con productos de temporada que recorren los sabores del otoño: castañas, embutidos, miel y otros alimentos que representan la riqueza de la zona. Además, los puestos ofrecían artesanía, textiles y productos típicos, consolidando la feria como un espacio donde tradición y comercio se dan la mano.
El alcalde de Monterroso, Eloy Pérez, recibió en la Casa do Concello a las autoridades que acudieron al evento, entre ellas la conselleira do Medio Rural, María José Gómez, y el delegado da Xunta en Lugo, Javier Arias Fouz. También estuvieron presentes otros alcaldes y representantes institucionales de la comarca. Durante la jornada, recorrieron el Museo 'Monterroso, a vila das feiras' y pasearon por la feria, degustando los productos de los artesanos y productores locales.
“É unha cita a que deberan vir todos os galegos”, destacó el alcalde, señalando la importancia de la feria no solo como evento comercial, sino también como espacio de encuentro cultural y social. Además, Pérez recordó que la feria ya ha iniciado los trámites para ser reconocida como Festa de Interese Turístico Nacional, un paso que reforzará su proyección y su atractivo turístico.
La Feira das Feiras no solo mantiene viva la tradición de los mercados históricos, sino que también se adapta a los tiempos actuales, combinando la riqueza gastronómica con actividades culturales, exposiciones y propuestas de ocio. Para los visitantes, la feria es una oportunidad para disfrutar de un paseo entre aromas, sabores y sonidos que evocan siglos de historia, en un entorno acogedor y familiar.
Monterroso demuestra, año tras año, que la Feira de Santos es mucho más que un mercado: es un símbolo de identidad, un lugar donde la historia se mezcla con la actualidad y donde la comunidad se reúne para celebrar sus raíces y disfrutar de la riqueza de su tierra.