La Xunta inició las obras del último tramo pendiente para completar la autovía entre Lugo y Sarria, con una inversión de 37,7 millones de euros. La actuación permitirá desdoblar el tramo del actual corredor que va desde la glorieta de Nadela hasta el enlace de A Pobra de San Xiao.
La nueva vía tendrá 13,5 kilómetros de recorrido, será libre de peaje y pasará a denominarse AG-22. María Martínez Allegue, conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, visitó el inicio de los trabajos junto a Alfonso Villares, delegado territorial de la Xunta en Lugo.
El proyecto incluye la construcción de dos viaductos sobre los ríos Chamoso y Neira, de 259 y 160 metros, respectivamente. También contempla los enlaces de O Corgo y Maceda, un cruce bajo la A-54 y la ampliación de 13 pasos superiores y 7 inferiores.
El plazo de ejecución será de 36 meses. Los trabajos comenzaron con labores de señalización y roza en el entorno del futuro viaducto sobre el Chamoso. La Xunta calcula que la autovía registrará unos 8.000 vehículos diarios y beneficiará a una población de 100.000 personas, además de transportistas y visitantes.