La Xunta ha iniciado la segunda fase de las obras de mejora de la seguridad vial en la carretera autonómica LU-530 a su paso por Castelo, en Lugo. Alfonso Villares, delegado territorial de la Xunta en Lugo, visitó los trabajos, que se desarrollan en el entorno de dos paradas de transporte interurbano renovadas recientemente en este tramo.
La actuación actual se ejecuta entre los puntos kilométricos 2+060 y 2+300, en la margen opuesta a la parada situada junto al acceso a la iglesia de Castelo, cuyo entorno fue acondicionado el pasado año. El proyecto contempla la instalación de un segundo paso de peatones y la adecuación de un nuevo tramo de senda peatonal.
Esta fase cuenta con un presupuesto de 50.000 euros, financiado con cargo al contrato de conservación y mantenimiento de carreteras de la zona norte de la provincia. El conjunto de las intervenciones incluye también balizas reflectantes, paneles luminosos que advierten del límite de 50 kilómetros por hora y la renovación de la señalización horizontal, con estrechamiento de los carriles mediante el repintado de las marcas viarias.