Los venezolanos de Lugo buscan apoyo en Venelugo tras los terremotos
Los ciudadanos venezolanos de Lugo buscan respuestas en la Asociación de Venezolanos de Lugo tras los dos terremotos que sacudieron Venezuela el miércoles 24 de junio. Desde la entidad confirman a Aquí Lugo que trabajan a través de un grupo del canal de mensajería instantánea de WhatsApp para intercambiar información con las más de 700 personas que están activas.
Explican que se trata de una forma rápida de informar y que lo que buscan es veracidad de las noticias, ante los problemas con las comunicaciones, y que las personas que están en la provincia y en Galicia consigan saber cómo se encuentran familiares y amigos.
Explican que desde las diferentes redes creadas por la sociedad civil se han conseguido listados de personas que se encuentran en hospitales y centros médicos. Son los propios sanitarios los que crearon estas listas que ahora permiten a los emigrantes tener algún dato sobre sus familiares y amigos.
En la provincia de Lugo son más de 2.500 venezolanos, de los cuales cerca de 2.000 residen en la capital. Ahora la asociación trabaja junto a la Federación Venezolana de Galicia (Fevega) y otras entidades con presencia en ambos países, como Cáritas Diocesanas, para hacer llegar ayuda humanitaria al país. Reconocen que las vías de llegada de ayuda se complican debido a los daños que sufrió el Aeropuerto Internacional de Maiquetía Simón Bolívar.
Hasta el momento la Venelugo no hace acopio de alimentos, ropa u otros productos ya que primero tienen que encontrar la forma de enviarlo de forma segura a destino. Toda la información relativa a la recolecta de productos se dará a conocer a través de sus redes sociales y de las de Fevega.
La Alcaldesa de Lugo, Elena Candia, mostraba el mediodía de este jueves “todo o noso cariño e solidariedade dende Lugo co pobo venezolano”. Los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 afectaron especialmente La Guaira, cerca de Caracas, y desde el propio gobierno venezolano reconoce que hay decenas de edificios colapsados en lo que llaman “la zona cero de la tragedia”.