¿Qué harías si un día descubrieras que tu nombre ha salido en un sorteo y podrías acabar formando parte de un jurado popular? Este 23 de septiembre, a las 10:00 horas, el azar decidirá quién entra en la lista de candidatos en la provincia de Lugo. Pero aparecer en esa lista no significa, ni mucho menos, acabar sentado en un tribunal: todavía tendrían que seleccionarte para un juicio concreto.
La elección se llevará a cabo en una sesión pública en la Sala de Vistas de la planta baja del edificio de la Audiencia Provincial de Lugo. Todas las personas que entren en el sorteo deben cumplir algunos requisitos imprescindibles, como ser español, mayor de edad, encontrarse en pleno ejercicio de sus derechos políticos, saber leer y escribir, tener la capacidad necesaria para desempeñar la función de jurado y ser vecino de uno de los municipios de la provincia donde se cometió el delito. Por lo tanto, cualquier persona que cumpla estos requisitos podrá ser candidata a formar parte del Tribunal del Jurado en Lugo durante los años 2027 y 2028.
Ser jurado popular supone participar directamente en un juicio penal como ciudadano. Durante la vista, los miembros del jurado escuchan las declaraciones, analizan las pruebas y siguen los argumentos de las partes para, después, deliberar y decidir sobre los hechos y sobre la culpabilidad o no culpabilidad del acusado.
Eso sí, salir elegido en el sorteo del día 23 no significa que haya que acudir inmediatamente a un juicio. Los seleccionados pasan a formar parte de la lista de candidatos, que podrá consultarse en el Boletín Oficial de la Provincia y a través de los canales habilitados por la Administración. Solo si posteriormente son llamados para un procedimiento concreto recibirán una citación y tendrán que acudir al juzgado.
La lista tampoco implica que todas las personas que figuren en ella vayan a ejercer como jurado. Existen circunstancias que pueden impedir o eximir a una persona de desempeñar esta función, como determinadas incompatibilidades, prohibiciones o excusas previstas por la ley.
Convocatoria como jurado
La llamada puede llegar en cualquier momento entre el 1 de enero de 2027 y el 31 de diciembre de 2028. En caso de recibir una citación para un juicio concreto, las personas convocadas deberán acudir a las sesiones y escuchar las declaraciones de acusados, testigos y peritos. Una vez finalizado el juicio, tendrán que valorar las pruebas presentadas, deliberar con el resto de los miembros del jurado y responder a las cuestiones planteadas por el magistrado-presidente, que será quien dicte posteriormente la sentencia aplicando la legislación correspondiente.
Al igual que ocurre con la convocatoria para formar parte de una mesa electoral, la participación como jurado es obligatoria cuando una persona ha sido seleccionada y citada para un juicio, salvo que exista una causa legal para no hacerlo. La citación indicará la fecha, la hora y el lugar al que deberá acudir. Será entonces cuando se realice la selección definitiva de los miembros que participarán en ese juicio.
¿En qué delitos puede intervenir un jurado popular?
No todos los delitos llegan a un Tribunal del Jurado. Este órgano se encarga de juzgar determinados delitos recogidos por la ley, entre ellos algunos relacionados con la vida y la integridad de las personas, como el homicidio, así como delitos cometidos por funcionarios públicos en el ejercicio de sus funciones. También puede intervenir en determinados delitos contra el honor, la libertad y la seguridad, además de algunos relacionados con incendios.
En estos procedimientos, los ciudadanos que forman parte del jurado tendrán que escuchar las pruebas y testimonios que se presenten durante el juicio y, posteriormente, deliberar para determinar qué hechos consideran probados y si el acusado es culpable o no culpable.
En Lugo, algunos casos recientes han llegado precisamente a manos de un jurado popular. Uno de los más conocidos es el crimen de Cristina Cabo, por el que José Uriel Valencia fue declarado culpable en mayo de 2025 de asesinar a la comerciante lucense. En este caso, el jurado solo necesitó unas horas para acordar que se trataba de un asesinato, al considerar que se había realizado con alevosía y ensañamiento. El veredicto fue la base para declarar una condena de 26 años de prisión.
Otro caso en el que se demandó la presencia de jurado popular fue el crimen de Desirée Leal, la niña de siete años asesinada en Muimenta en 2019. Su madre, Ana Sandamil, fue juzgada por un jurado popular en la Audiencia Provincial de Lugo, que la declaró culpable de asesinato. El juicio tuvo que repetirse en 2023 y el segundo jurado volvió a emitir un veredicto de culpabilidad.
Habrá que esperar al 23 de septiembre para conocer la lista de nombres que formarán este tribunal los próximos dos años, pero al menos ahora no será una sorpresa inesperada.