¿Por qué cada vez más personas miran hacia el rural para emprender? Lugo tiene parte de la respuesta

Lo que hace apenas cinco años era una iniciativa para dar visibilidad a unas pocas emprendedoras se ha convertido en una cita de referencia en Galicia. La Feira de Primavera de Emprendedoras volvió a llenar la Praza Maior de Lugo de proyectos, ideas y oportunidades nacidas en el rural

Durante años, emprender en el rural significó hacerlo muchas veces en silencio. Sin grandes escaparates. Sin focos. Sin apenas espacios para mostrar el trabajo que nacía en pequeños talleres, estudios o negocios repartidos por toda la geografía gallega. Hoy la realidad empieza a ser muy distinta.

La V Feira de Primavera de Emprendedoras volvió a demostrar este sábado en Lugo que el emprendimiento femenino rural atraviesa uno de sus momentos más interesantes. La Praza Maior acogió una jornada en la que casi una treintena de mujeres mostraron sus proyectos, compartieron experiencias y reivindicaron la artesanía como una actividad plenamente ligada a la innovación, la sostenibilidad y el desarrollo económico.

Organizada por el Campus Terra de la Universidade de Santiago de Compostela, la feria nació hace cinco años con el objetivo de dar visibilidad al talento emprendedor de la provincia y fortalecer las redes de colaboración entre mujeres que desarrollan sus proyectos en el rural. Lo que comenzó como una iniciativa modesta se ha consolidado como una cita de referencia, hasta el punto de que la demanda para participar supera ya el espacio disponible.

Entre los puestos podían encontrarse propuestas de moda, joyería, cerámica, cuero, complementos, juguetes artesanales y productos elaborados bajo criterios de sostenibilidad y economía circular. Una muestra de la diversidad de un sector que ha sabido reinventarse sin perder la esencia de los oficios tradicionales. Pero la feria fue mucho más que un mercado al aire libre.

La programación incluyó mesas redondas centradas en el futuro de la artesanía, la cooperación entre emprendedoras y las oportunidades que ofrece la innovación aplicada al medio rural. También hubo demostraciones artesanales en directo, como el taller de tejido impartido por Fusaiola, además de una zona gastronómica con food truck y actuaciones musicales que convirtieron el centro histórico de Lugo en un espacio de encuentro durante toda la jornada.

Uno de los aspectos más destacados fue precisamente la reivindicación de la artesanía como motor económico. Un mensaje compartido por las distintas instituciones presentes en el evento. El diputado de Formación, Ensino e Economía do Coñecemento de la Deputación de Lugo, Miguel Fernández, destacó durante la inauguración que la feria "representa moi ben a forza que ten hoxe o noso rural", poniendo en valor el talento, la creatividad y la capacidad de generar oportunidades desde el territorio. Fernández defendió además que innovación y tradición no son conceptos opuestos, sino complementarios. "Os territorios máis fortes son os que saben avanzar sen perder a súa esencia", señaló, subrayando el papel de la artesanía y del emprendimiento como herramientas para fijar población, dinamizar la economía local y fortalecer el tejido social de la provincia.

En la misma línea se expresó la directora territorial de Emprego, Comercio e Emigración de la Xunta de Galicia, Carmen José López, quien destacó que iniciativas como esta permiten conectar conocimiento y oportunidades reales para el territorio. Para la representante autonómica, la feria demuestra que la artesanía y la innovación pueden avanzar juntas generando talento, sostenibilidad, identidad y desarrollo económico.

Ese mensaje encaja perfectamente con la filosofía que ha acompañado esta quinta edición: demostrar que el emprendimiento rural ya no se entiende únicamente como una actividad económica, sino también como una forma de preservar cultura, identidad y comunidad. Porque detrás de cada puesto había mucho más que productos. Había historias de mujeres que decidieron apostar por quedarse. Que transformaron una afición en una empresa. Que encontraron en la artesanía una forma de vida. Que eligieron desarrollar su proyecto sin renunciar al lugar donde quieren vivir.

La V Feira de Primavera de Emprendedoras deja una imagen difícil de ignorar: una Praza Maior llena de visitantes, creatividad y proyectos que nacen lejos de las grandes ciudades pero que compiten en calidad, innovación y originalidad con cualquier iniciativa urbana.