La Policía Local de Lugo registró 14 actuaciones vinculadas al consumo de alcohol o drogas al volante en varios puntos de la ciudad. El balance incluye cuatro delitos contra la seguridad vial, un positivo en drogas, nueve positivos administrativos en alcohol y una negativa a someterse a las pruebas preceptivas. El resultado más elevado se detectó en un filtro de documentación en la Ronda da Muralla, donde una conductora arrojó tasas de 0,90 y 0,84 miligramos por litro de aire espirado. En la avenida Adolfo Suárez, los agentes interceptaron a un conductor que circulaba con dificultades e invadía parcialmente el carril contrario. Las pruebas dieron 0,90 y 0,81.
También se registraron positivos en la avenida de Madrid, con 0,47 y 0,54; en la rúa Vilalba, con 0,50 y 0,52; en la Ronda de Fontiñas, con varios resultados positivos, y en la avenida Xosé Fernández Núñez, donde fue interceptado un vehículo que circulaba a velocidad anormalmente reducida y cuyo conductor arrojó 0,47 y 0,48. En la rúa San Roque, un filtro de documentación terminó con dos positivos, uno de 0,38 y 0,39 y otro de 0,48 y 0,53. En la Praza da Milagrosa, otro conductor fue sometido a las pruebas tras detectarse un intenso olor a alcohol en el interior de su vehículo, con resultados de 0,37 y 0,38.
La Policía Local instruyó además un expediente por negativa a realizar las pruebas de alcoholemia en la Ronda de Fontiñas. Según el parte policial, el conductor interrumpió de forma reiterada e intencionada el procedimiento hasta hacerlo inviable y se ausentó del lugar a pie antes de que concluyese la intervención.
El Cuerpo Nacional de Policía comunicó también a la Policía Local la interceptación de un conductor en la rúa Hortensia al que le fueron halladas sustancias estupefacientes. El hombre reconoció consumo reciente de cocaína y dio positivo en las pruebas de detección de drogas. En la avenida da Coruña, un testigo alertó a una patrulla de que un conductor con síntomas de embriaguez acababa de colisionar contra un bolardo al iniciar la marcha. Los agentes localizaron el vehículo en la zona y el equipo de atestados realizó las pruebas, con resultado de 0,86 y 0,85.
La jornada incluyó varias intervenciones asistenciales. En la rúa San Roque, los agentes localizaron a una mujer de 86 años desorientada, débil y apoyada contra una fachada. La mujer manifestó que llevaba dos días sin comer con regularidad y que no disponía de su medicación para la tensión ni de la insulina que precisa por su diabetes. Fue trasladada al HULA en ambulancia y los efectivos recomendaron poner el caso en conocimiento de los Servicios Sociales.
En la rúa Luís Seoane, la Policía Local auxilió a un hombre con deterioro cognitivo que había caído en su habitación y no podía ser levantado por su mujer. Los agentes también encontraron a un transeúnte sin domicilio fijo que descansaba en un alpendre anexo a una finca privada deshabitada y que aceptó ser trasladado al albergue municipal. En una zona de fiesta, colaboraron con el 061 en la asistencia a un hombre con una herida sangrante en la cabeza, aparentemente causada por una caída relacionada con la ingesta de alcohol.
La Policía Local atendió además varias quejas por molestias vecinales. En la rúa San Roque, una de las intervenciones permitió localizar el origen de los ruidos en una terraza trasera donde se celebraba una reunión por el fin de los exámenes. Los ocupantes accedieron a pasar al interior y cesar la música. En otro inmueble, los agentes constataron conversaciones a gritos y arrastre de objetos desde primeras horas de la mañana, por lo que requirieron a los ocupantes que redujesen el volumen.
En la Ronda de Valle Inclán, los agentes realizaron una inspección de seguimiento en un taller de reparación tras una denuncia previa. La Policía Local verificó que la actividad se corresponde con la licencia municipal otorgada y advirtió al responsable de la obligación de respetar los horarios compatibles con el descanso vecinal.
En la rúa Quiroga, un hombre fue detenido después de insultar, amenazar y golpear en la mano a un agente. Según el parte policial, los efectivos patrullaban por la zona de Lamas de Prado cuando fueron increpados por el hombre. Tras solicitarle la identificación, continuó con la misma actitud y aumentó su agresividad, por lo que fue trasladado a dependencias policiales.
Dos personas fueron detenidas en la Ronda da Muralla por la presunta sustracción de cable de cobre de arquetas. Un ciudadano alertó al 092 de que un grupo de hombres extraía tramos de cable y los cargaba en una furgoneta. Los agentes localizaron a dos de los implicados en la intersección con la calle Castelao e intervinieron cascos de obra, un destornillador, una hoja de sierra y otros útiles.
La Policía Local intervino también en la glorieta de la avenida de Garabolos, donde un hombre intentaba desmontar piezas de forja de un banco municipal dañado para llevárselas a su finca. El mobiliario ya había sido objeto de un informe policial el día anterior por desperfectos. Las piezas fueron trasladadas a dependencias policiales para su custodia.
Otro hombre fue detenido en la Praza Horta do Seminario después de agredir a agentes y personal sanitario. La Policía Local acudió tras recibir aviso de que había una persona tendida en el suelo en estado de embriaguez. Durante la asistencia, el hombre golpeó a un agente en la cara, a otro en los brazos y también al personal sanitario y al vehículo de emergencias. El propietario de un estanco de la zona lo identificó además como la persona que momentos antes había sustraído un cartón de tabaco, que fue recuperado.
Los agentes intervinieron dos navajas en otras tantas actuaciones. En la Ronda da Muralla, un agente observó a dos hombres en una discusión en la vía pública y a uno de ellos exhibiendo una navaja. El arma, de 26 centímetros de longitud y 11,5 de hoja, fue intervenida. En la Praza Bretaña, durante un altercado en el que un hombre había golpeado a otro con un cinturón, los agentes comprobaron que uno de los implicados portaba una navaja pese a tener en vigor una prohibición judicial de tenencia y porte de armas.
En el Camiño Real, una mujer alertó de que había recibido un golpe en la espalda en el interior de un establecimiento de hostelería. El presunto agresor abandonó el local antes de la llegada de los agentes y no fue localizado en las inmediaciones. La mujer no presentaba lesiones visibles y rechazó asistencia sanitaria, aunque manifestó su intención de presentar denuncia.