Desde hace semanas, en Lugo hay unos turistas muy especiales. Se trata de piaras de jabalies que buscan en la ciudad amurallada refugio para alimentarse y protegerse. Fontiñas, Montirón, Campos Novos o Avenida de Madrid son algunos de los puntos en los que estos animales se están paseando durante el verano. Esta no es la primera vez que se pueden ver, pero sí que parece que empiezan a ser unos visitantes habituales en la zona sur de la ciudad.
Desde la Consellería de Medio Ambiente elaboraron a principios de año un un estudio sobre la población del jabalí para optimizar las medidas de control sobre la especie, en el documento se incluían elementos claves como la importancia de mantener limpios los espacios, infraestructuras y fincas que rodean las ciudades para, así, evitar su llegada y con ello el peligro que suponen.
Aunque no suele ser habitual encontrarlos entre personas, en los últimos meses fueron captados por la Ronda de la Muralla o en calles muy céntricas como Rúa Nova y por ello es importante saber cómo actuar en caso de encontrarse uno de frente.
Lo principal es mantener la calma y evitar acercarse para tener un recuerdo audiovisual, hay que guardar la distancia y dejarle una vía de escape ya que se trata de animales que suelen optar por huir antes de enfrentarse. Si vas acompañado de otro animal, como un perro, es mejor alejarlo del jabalí, ya que puede ser causa de conflicto, y en caso de encontrar que se pone nervioso lo mejor es retroceder pero sin darle la espalda.
Otra de las recomendaciones más habituales a la hora de un posible encuentro es evitar tocar a un jabalí herido o atrapado, en ese caso lo mejor es avisar a las autoridades para que sean ellos los que actúen. No se debe olvidar tampoco los encuentros con piaras que tengan jabatos, como en el caso de Lugo en las últimas semanas. Las madres suelen reaccionar de forma defensiva para proteger a las crías y, por ello hay que aumentar más la distancia.
Desde la Dirección General de Tráfico recomiendan que, en el caso de encontrarse un jabalí en la carretera, al igual que con cualquier otra fauna, el conductor debe: reducir la velocidad, evitar volantazos bruscos y tener en cuenta que tras un jabalí pueden cruzar más animales.