Más de 1.300 profesionales y vigilancia con IA reforzarán la lucha contra los incendios en Lugo

La provincia estrenará seis cámaras y un dron para controlar los cañones del Sil, mientras los cuerpos policiales intensifican su colaboración durante los meses de mayor riesgo.​

La provincia de Lugo afrontará la campaña estival de incendios forestales con un dispositivo que combinará más personal, nuevos medios tecnológicos y una mayor coordinación entre los servicios de extinción y las fuerzas de seguridad. Este operativo llegará a movilizar a más de 1.300 personas en el momento de mayor despliegue. En este dispositivo participan brigadistas, técnicos, agentes medioambientales, conductores, operadores, mecánicos, vigilantes y personal de apoyo. La estructura provincial estará formada por 137 brigadas, cuatro de ellas helitransportadas. A estas unidades se añaden las 56 brigadas dependientes de los concellos, que colaborarán tanto en tareas preventivas como en la respuesta ante posibles fuegos.

La planificación fue analizada este lunes durante la reunión del Comité Provincial de Coordinación Policial contra los Incendios Forestales, celebrada en Lugo. En el encuentro participaron representantes de la Xunta, la Subdelegación del Gobierno, la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Policía Autonómica. El objetivo de estas reuniones es facilitar el intercambio de información, mejorar la investigación sobre el origen de los fuegos y coordinar las actuaciones cuando un incendio pueda afectar a viviendas, carreteras, infraestructuras o núcleos habitados.

Nuevas cámaras y un dron en el Sil

La tecnología tendrá un peso creciente durante esta campaña. La provincia incorpora seis cámaras de vigilancia forestal en Láncara, O Valadouro, A Fonsagrada, Becerreá, Portomarín y Sober. Las imágenes recogidas por estos dispositivos serán analizadas mediante un sistema de inteligencia artificial capaz de detectar posibles columnas de humo y generar alertas. Esta herramienta busca acelerar la localización de los incendios y reducir el tiempo necesario para movilizar los medios.

Sober contará además con un dron destinado a vigilar especialmente los cañones del Sil, un territorio de difícil acceso en el que la orografía puede complicar tanto la detección como los trabajos de extinción. El dispositivo aéreo se completa con helicópteros de extinción con base en Monforte y Becerreá, un aparato de coordinación situado en Portomarín y dos aviones de carga en tierra con base principal en Sober y alternativa en A Fonsagrada.

En tierra estarán disponibles cerca de un centenar de camiones autobomba, tractores cisterna y cuatro retenes de maquinaria pesada distribuidos por distintas comarcas lucenses.

La prevención alcanza a 62 concellos

El refuerzo no se limitará a la extinción. Un total de 62 de los 67 municipios de la provincia están adheridos o tramitando su incorporación al convenio con Seaga para gestionar la vegetación en las franjas próximas a viviendas y núcleos de población. Estos trabajos buscan reducir la presencia de combustible vegetal alrededor de las zonas habitadas y crear espacios que dificulten la propagación de las llamas.

El delegado territorial de la Xunta en Lugo, Alfonso Villares, destacó “o extraordinario labor que realizan as brigadas, as forzas e corpos de seguridade, os distintos servizos e todas as persoas implicadas no operativo de prevención e extinción de incendios”. Villares pidió también colaboración ciudadana, tanto para evitar comportamientos de riesgo como para comunicar rápidamente cualquier fuego o posible actividad delictiva.

Los avisos de incendios pueden realizarse a través de la aplicación ALume o del teléfono gratuito 085. La Xunta mantiene también el número anónimo 900 815 085 para informar sobre conductas sospechosas relacionadas con la provocación de fuegos.

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