Lugo ya mira a Roma: el Arde Lucus cumple 25 años y prepara importantes novedades
Hace 25 años, pocos podían imaginar que una celebración nacida para reivindicar el pasado romano y castrexo de Lugo acabaría convirtiéndose en una de las grandes fiestas históricas de España. Hoy, convertida en Fiesta de Interés Turístico Internacional, el Arde Lucus se prepara para vivir una edición muy especial. La del aniversario de plata.
La llama del Arde Lucus ya vuelve a encenderse en Lugo. Lo hizo oficialmente este sábado en A Mosqueira, donde asociaciones de recreación histórica, vecinos y autoridades dieron el pistoletazo de salida a la cuenta atrás de una edición que no será una más. En junio de 2026, la fiesta celebra su 25 aniversario, una fecha redonda para un evento que ha logrado algo al alcance de muy pocos: convertir el pasado en uno de los principales motores culturales, turísticos y económicos de la ciudad.
Durante un fin de semana, Lugo dejará de ser Lugo para regresar dos mil años atrás. Romanos y castrexos volverán a ocupar calles, plazas y campamentos en una recreación que, con el paso del tiempo, ha traspasado fronteras y se ha consolidado como uno de los grandes referentes de la recreación histórica en el noroeste peninsular.
Pero esta edición llega además marcada por circunstancias especiales. El cambio de gobierno municipal se produjo en plena organización de la fiesta, obligando al nuevo ejecutivo encabezado por la alcaldesa Elena Candia a tomar decisiones en tiempo récord. Algunas de ellas han supuesto un giro respecto a la planificación anterior, especialmente en cuestiones relacionadas con las asociaciones, auténtico corazón del Arde Lucus.
Precisamente fueron esos colectivos los que protagonizaron el acto de inicio de la cuenta atrás. Su implicación sigue siendo la clave que permite dar vida a una celebración que moviliza cada año a miles de personas y que ha convertido la participación ciudadana en una de sus principales señas de identidad.
Más música para celebrar las bodas de plata
Si algo quiere el nuevo gobierno es reforzar el carácter festivo de esta edición especial. Por eso, el programa incorporará nuevas propuestas musicales que se suman al ya anunciado espectáculo de Abraham Cupeiro, encargado de cerrar el Arde Lucus el domingo por la noche en la Praza de Santa María con una actuación diseñada específicamente para este aniversario.
A esa programación se añaden dos nuevas citas. El viernes será el turno de Grimorium, compañía escénica especializada en espectáculos medievales y música en directo. El sábado tomará el relevo Céltica Pipes Rock, formación conocida por fusionar la tradición celta con el rock y el metal sinfónico, una combinación que promete convertirse en uno de los grandes atractivos de la fiesta.
Otra de las novedades será la ampliación de las sesiones de circo. A las tradicionales funciones de tarde se sumará este año una actuación nocturna el sábado a las diez y media, reforzando así la programación para una de las franjas con mayor afluencia de público. La medida busca ampliar la oferta de espectáculos y aprovechar el ambiente único que generan las noches del Arde Lucus, cuando la iluminación, el vestuario y la ambientación convierten el casco histórico en una auténtica ciudad romana.
El 25 aniversario también traerá modificaciones en algunos de los espacios más reconocibles de la fiesta. El mercado que tradicionalmente ocupaba la Praza Maior se trasladará a Santo Domingo y la Rúa da Raíña, mientras que la Alameda contará con menos puestos y una orientación más vinculada a la recreación histórica.
Además, uno de los actos más simbólicos del Arde Lucus, la firma de la paz entre castrexos y romanos, cambiará de horario. Pasará a celebrarse al mediodía del domingo con el objetivo de facilitar la asistencia de un mayor número de espectadores.
Una fiesta que ya forma parte de la historia de Lugo
Pocas celebraciones pueden presumir de haber transformado una ciudad como lo ha hecho el Arde Lucus. Lo que comenzó como una iniciativa para divulgar el pasado romano de Lugo terminó convirtiéndose en una auténtica seña de identidad colectiva. Veinticinco años después, la fiesta afronta una nueva etapa. Con novedades, cambios y el desafío de seguir creciendo sin perder la esencia que la hizo única. La cuenta atrás ya está en marcha y Lugo vuelve a prepararse para demostrar por qué, durante un fin de semana al año, Roma sigue teniendo una capital al norte de Galicia.