¿Una fuente que echa vino? Lugo volvió a demostrar que los milagros existen

El Milagro de San Vicente reconoció el trabajo de comerciantes y hosteleros
La Plaza del Campo volvió a vivir una de sus noches más esperadas. La fuente barroca de San Vicente cumplió con la tradición y repartió vino entre los asistentes al Milagro, una celebración organizada por Lugo Monumental que mezcla patrimonio, gastronomía y fiesta

Un año más, ¡ocurrió el milagro! La fuente de la Plaza del Campo, en Lugo, volvió a cumplir con la tradición del 29 de julio y celebró una de sus citas más singulares y queridas: el Milagro de San Vicente. Coincidiendo con esta fecha, en la que se homenajea a los hosteleros, la histórica fuente barroca volvió a servir vino ante la sorpresa de algunos turistas que paseaban por el casco histórico de la ciudad.

La Asociación Lugo Monumental volvió a reunir a cientos de personas que pudieron disfrutar gratuitamente del vino, que llegó hasta los caños de la fuente gracias al particular mecanismo preparado para la ocasión: tres grandes bidones en los que se deposita el vino y unos tubos alimentarios que permiten que este llegue hasta la fuente sin entrar en contacto con el monumento.

Fueron muchas las personas que se acercaron, como cada año, hasta la Plaza del Campo para disfrutar del evento, que estuvo acompañado de música y buen ambiente, y que contó también con la presencia de representantes políticos de todos los partidos.

La jornada sirvió además para reconocer a quienes forman parte de la historia hostelera y comercial de la ciudad. En esta edición, Lugo Monumental entregó sus premios al Hotel Méndez Núñez, por toda una vida dedicada a la hostelería, y a María y Carlos, de Mercarabastos, en reconocimiento a su trayectoria como comercio histórico de Lugo. Además, el músico Abraham Cupeiro fue reconocido previamente como socio de honor por su trayectoria, ya que por motivos de agenda no pudo estar presente durante la celebración central del Milagro.

La Asociación Lugo Monumental mantiene viva esta curiosa tradición, cuidando cada detalle para proteger el valor histórico de la fuente y garantizar que el vino llegue a los asistentes con todas las garantías. Un año más, San Vicente volvió a cumplir su particular milagro y los lucenses ya esperan que la fuente vuelva a manar vino en 2027.