Recupera el bastón de mando en la ciudad de la muralla para el PP por primera vez desde 1999
Elena Candia López (Mondoñedo, 1978) ha construido su carrera política en el ámbito local y provincial, hasta convertirse en una de las dirigentes con más peso orgánico del Partido Popular en Lugo. Licenciada en Derecho, inició su trayectoria en el Concello de Mondoñedo, donde fue concelleira antes de dar el salto a la Diputación. Ahora, afronta los últimos días antes de convertirse en alcaldesa de Lugo, plaza cerrada para los populares desde 1999.
Su momento clave, hasta ahora, llegó en 2015, cuando accedió a la presidencia de la Diputación tras lograr el apoyo de Manolo Martínez, un diputado díscolo del PSOE que aspiraba al cargo, pero no fue respaldado por su partido. Aquel movimiento la convirtió en la primera mujer al frente del Pazo de San Marcos, aunque su mandato duró apenas unos meses. Otra operación política devolvió el gobierno al bipartito. Aquel episodio la situó en el centro del tablero provincial y marcó su proyección posterior.
Tras esa etapa, regresó a Mondoñedo como alcaldesa y, en paralelo, consolidó su liderazgo interno al frente del PP lucense, que preside desde 2016. Su trayectoria dentro del partido no ha estado exenta de tensiones internas, habituales en una organización con equilibrios territoriales complejos, pero ha logrado mantener el control orgánico en su feudo y reforzar su posición.
En el Parlamento de Galicia ocupa actualmente una de las vicepresidencias, a la que dijo que renunciará cuando sea nombrada alcaldesa. Ese cargo ha permitido combinar presencia institucional con dirección política en la provincia. Desde 2023 ejerce como portavoz del PP en el Concello de Lugo, donde ha centrado su labor en cuestionar con vehemencia la gestión municipal y en construir una alternativa de gobierno.
Su llegada a la alcaldía se produce tras una moción de censura que rompe más de dos décadas de gobiernos socialistas en la ciudad. Candia afronta así su principal reto político: pasar de la oposición y la estructura de partido a la gestión directa de una capital de provincia, en un contexto de alta exposición y con una expectativa de cambio que ahora deberá traducirse en resultados.