Candia estrena gobierno en Lugo con un pleno exprés y un gesto que lo cambia todo: Reigosa se sienta en la mesa presidencial

Los ediles del Concello de Lugo votan en el pleno extraordinario de organización, donde salió adelante la nueva estructura municipal con el apoyo del PP y la concejala no adscrita María Reigosa.
El nuevo gobierno municipal de Lugo arrancó oficialmente este viernes con un pleno extraordinario tan breve como cargado de simbolismo político

La corporación municipal de Lugo celebró este viernes el primer pleno extraordinario de la nueva etapa política en el Concello, con Elena Candia al frente de la alcaldía tras la reciente moción de censura. La sesión sirvió para aprobar la organización municipal que regirá el último año de mandato.

Aunque el pleno apenas duró cinco minutos y se limitó a dar cuenta de decretos y votar cuestiones organizativas, dejó varias imágenes simbólicas del nuevo escenario político. La más destacada fue la ubicación de la concejala no adscrita María Reigosa, exintegrante del PSOE y clave para el cambio de gobierno, que se sentó junto a Candia en la mesa presidencial del pleno.

Hasta ahora, ese espacio estaba reservado a la alcaldía y a los tenientes de alcalde. En esta ocasión, la mesa la ocuparon Candia, el portavoz del gobierno y concejal de Urbanismo, Ramón Cabarcos, y la propia Reigosa, quien ha sido nombrada supervisora de infraestructuras y se convierte en una figura central del nuevo ejecutivo.

La nueva organización municipal salió adelante únicamente con los votos del PP y de Reigosa. Tanto el PSOE como el BNG votaron en contra y criticaron la convocatoria del pleno, realizada con menos de 24 horas de antelación. El exalcalde socialista Miguel Fernández denunció que la sesión fue convocada “de manera atropellada y precipitada” y aseguró que la oposición fue avisada por WhatsApp.

El ambiente político sigue siendo tenso tras el cambio de gobierno. Los concejales del BNG acudieron al pleno con el pañuelo palestino en señal de protesta por la retirada de la bandera de Palestina del balcón de O Vello Cárcere, una de las primeras decisiones del nuevo ejecutivo.

También hubo reproches cruzados antes de la sesión. Candia criticó la “estampida” del anterior gobierno y agradeció el apoyo de los funcionarios municipales en los primeros días al frente del Concello. Desde la oposición, en cambio, se insistió en cuestionar la legitimidad del nuevo ejecutivo.

Uno de los puntos centrales del pleno fue la aprobación del nuevo esquema de dedicaciones y salarios políticos. El gobierno local defiende que el gasto político se reduce respecto al del anterior bipartito, al pasar de 822.804 euros a 491.063, ya que solo siete concejales tendrán dedicación exclusiva frente a los trece que cobraban al inicio del mandato anterior.

Sin embargo, la nueva organización también contempla un incremento de las dietas por asistencia a órganos municipales. Las comisiones y juntas de gobierno pasan de 100 a 150 euros, mientras que los plenos se retribuirán con 250 euros por sesión.

En el caso de María Reigosa, su condición de concejala no adscrita le impide percibir un sueldo del gobierno, aunque sí podrá cobrar las dietas por asistencia a plenos y comisiones.

Con este pleno de organización, el nuevo ejecutivo de Candia da su primer paso institucional en un mandato que afronta con solo un año por delante y con un clima político todavía marcado por la tensión tras la moción de censura.