El ritmo de vida, los nuevos dispositivos de escucha y el vivir en la inmediatez hacen que no se disfrute como antes la música. Una idea similar a esta es la que hizo de Alvaröff, Álvaro Pardo, se parase para dedicar un espacio de su local en la Rúa San Pedro 49, en Lugo, a un templo del sonido. Con esa premisa nace Alvaröff HiFi Club, un club de audiófilos al que “la gente venga a aprender y a enseñar, quiero crear una comunidad en donde consiga que se venga a desconectar para volver a conectar con cosas que de verdad importan”, explica su creador.
Estos clubs nacen en Japón en la década de los 70 del siglo pasado cuando el precio de los equipos era elevado y tenerlo en las viviendas no era una opción. Así, se permitía a los amantes de la música testear equipos especializados y disfrutar de otra forma de cada una de las notas a través de una cuota de socios. El 3 de septiembre de 2026, 50 años después de aquellos primeros encuentros, llega a Lugo como algo único.
“Alvaröff HiFi Club lo tenía en mente desde hace tiempo pero ahora lo he podido llevar a cabo”, explica su fundador. El sonido de los vinilos, que ha notado como ha crecido su venta y la de los tocadiscos en los últimos meses, cassettes u otros formatos que ya no se utilizan apenas en la actualidad llenarán el local de música.
Estas semanas está terminando de cerrar algunos hilos del proyecto al que ya se han sumado 15 personas y espera que en los próximos días siga animándose más gente. Explica que los dispositivos de escucha podrán variar ya que, en la parte baja del nuevo club, se encuentra su negocio, en el que arregla, adapta y vende reproductores de música y otros objetos: “la gente que viene a la tienda podrá probar los aparatos que tenemos aquí y si alguno le gusta podrá comprarlo, entonces eso permitirá ir variando los dispositivos”.
Los jueves serán los días especiales: charlas, jornadas dedicadas a un grupo o un estilo, sesiones concretas o conciertos serán algunas de las propuestas que se encontrarán los socios. “Tenemos que hacer una programación completa pero la tarde de los jueves serán especiales y variará todas las semanas”, explica Alvaröff.
“Quiero un sitio en el que la gente esté a gusto, en donde puedas escuchar los mil vinilos que voy a tener en la tienda, intercambiar libros en nuestra biblioteca o asistir a alguno de los eventos”, aclara su fundador sobre lo que se va a encontrar el socio. Además explica que tendrá bebidas pero “a precio de coste, por eso no es un bar”.
“Este espacio lo he creado para mí y quiero compartirlo con la gente”, afirma su propietario y señala que, quien esté interesado, puede aún apuntarse pagando una cuota de 25 euros, pero debe tener claro que los móviles se quedan fuera. El horario será de lunes a viernes en horario de tarde, de 17.00 a 21.00 horas, pero los jueves las sesiones se podrán alargar hasta la media noche.