“Elegí este lugar para la entrevista porque es el fiel reflejo de lo que han supuesto el PSOE y el BNG al frente de una institución durante veinte años”, explicó Antonio Ameijide, portavoz del Partido Popular en la Diputación de Lugo, al referirse al lugar escogido para la entrevista de «Desde Aquí». «El Mirador», situado entre la N-6 y el Pazo dos Deportes de Lugo es un espacio lleno de verde que ha sido vandalizado y en el que se pueden ver pintadas, cristales rotos o también recuerdos de lo que un día fue el espacio: como la televisión, alguna nevera o la barra del bar que aún se conserva.
Ameijide señalaba en la entrevista que “donde ahora estamos sentados podíamos venir hace veinte años a tomar algo por la tarde y disfrutar del entorno en un local propiedad de la diputación pero gestionado por un hostelero. Lo que nos encontramos ahora es un lugar vandalizado totalmente, cerrado desde hace años y sin visos de que se vuelva a abrir”. Este espacio lo comparó con zonas como el río Miño o el río Rato en Lugo, los accesos a las playas, el estado de las carreteras o Augasmestas, que “era un local como «El Mirador» y hoy lleva veinte años cerrado”.
Así mismo, el portavoz popular apuntó que “este año 26 asociaciones de la provincia han renunciado a los fondos públicos de la Diputación porque no son ejecutables. Las bases que regulan esos fondos no se adaptan a la realidad de estas asociaciones”. “No sacan en tiempo y forma las ayudas y cuando hay que justificarlas no dejan tiempo y forma”, explicaba en la entrevista a Aquí Lugo.
Reclamó que desde el gobierno “no han hecho nada para mejorar estas bases o adaptarse a las asociaciones” tras las reclamaciones realizadas por parte del PP. Destaca también que “el resultado es que 26 asociaciones han renunciado a un dinero que ya tenían concedido porque no lo han podido ejecutar”, y recordó que “es una pena porque eso hizo que cientos de vecinos de la provincia no se pudiesen beneficiar de ellas”.
Centros de Atención a Mayores
Antonio Ameijide apuntó también a la Red de Centros de Atención a Mayores de la Diputación de Lugo. Se trata de un servicio público que la institución provincial tiene ahora en nueve concellos de la provincia –Castroverde, A Fonsagrada, Meira, Navia de Suarna, Pedrafita do Cebreiro, Pol, Ribadeo, Ribas de Sil y Trabada– y que da servicio a cerca de 300 usuarios.
El popular criticó la subida de las tasas tanto para personas dependientes como autónomos que, tras aprobarse por el organismo provincial y publicarse en el Boletín de la provincia el pasado 20 de junio, ya ha entrado en vigor. “Hay vecinos que pagaban 1.080 euros y van a pasar a pagar 1.700 euros y otros, que son dependientes, que de 1.300 euros van a pasar a pagar 2.200 euros. Hay familias que no van a poder asumir esta subida”, apunta Ameijide.
“Nos hemos reunido con los familiares de los usuarios de Trabada y tenemos previsto hacerlo en otros centros. Desde el Partido Popular exigiremos que la Diputación provincial cambie y que destine dinero a lo importante y no a hacer estas subidas de cuotas salvajes”, explicó al respecto de los Centros de Mayores. Señaló también que no critican la subida “desde el Partido Popular y los vecinos entendemos que hay que subir las tarifas, pero una cosa es hacerlo mínimamente y otra subir, de un mes para el siguiente, 800 euros”.
Acuerdos «a dedo»
El portavoz provincial del PP acusó a PSOE y BNG de realizar acuerdos con concellos “a dedo y con una clara intención política”. “No acusamos solo que lo hagan a dedo, sino que lo que están provocando es una negligente gestión en estos concellos. La Diputación está para colaborar con los 67 municipios de la provincia porque de esta forma discriminamos a la mitad de los vecino”, afirmó durante la entrevista ofrecida en «Desde Aquí».
Acusó a PSOE y BNG de promover una “gestión irresponsable” y señaló que “un alcalde que no es capaz de pagar la electricidad, la gasolina de los coches municipales, los teléfonos o la calefacción de sus instalaciones es que no está capacitado para gobernar”. Reiteró así que cualquier Concello tiene recursos suficientes para “ese tipo de gastos, el problema es que los dilapidan”, señalando a alcaldes como los de Pol o Meira.
“La presidenta de la Diputación fomenta que los alcalde de la provincia derrochen dinero sin control y, cuando están ahogados y sin dinero para pagar los servicios básicos, vayan a la institución provincial”, afirma y reconoce que “esa no es la manera de gobernar”, sino que deben asesorar, colaborar y guiar a los concellos y “ayudar cuando se hagan las cosas bien”.