La Guardia Civil investiga a un vecino de Lugo de 48 años como presunto autor de un delito contra la seguridad vial por conducción temeraria, después de que supuestamente realizase varios adelantamientos de riesgo con un vehículo articulado en la N-VI. Los hechos ocurrieron el miércoles, cuando un agente que se encontraba fuera de servicio circulaba por la carretera nacional, a la altura de Sobrado, en Baralla, en sentido Madrid. Según la Guardia Civil, el agente observó cómo el conductor del tráiler adelantaba a varios vehículos pese a la presencia de un turismo que circulaba en sentido contrario y sin margen suficiente para regresar con seguridad a su carril.
La maniobra obligó al conductor que venía de frente a desplazarse hacia el arcén para evitar una colisión. Otro vehículo que circulaba en el mismo sentido que el tráiler tuvo que apartarse también bruscamente hacia la derecha y recorrer varios metros por el arcén para no ser alcanzado.
El conductor del vehículo articulado continuó realizando adelantamientos, según el instituto armado, pese a haber rebasado una señal de prohibición y una línea continua. Ante la gravedad de la situación, el agente alertó al cuartel de Becerreá, mientras seguía observando la circulación del tráiler.
La Guardia Civil estableció un punto de control y una patrulla interceptó finalmente el vehículo. Durante la actuación, los agentes apreciaron en el conductor un elevado estado de nerviosismo y ansiedad, y este manifestó que tenía prisa. En la inspección del vehículo, los guardias comprobaron además que cuatro de los seis neumáticos del remolque estaban en mal estado, sin dibujo suficiente, una circunstancia que comprometía las condiciones de seguridad del conjunto.