Javier Montero Costeira confiesa el atropello y la ocultación del cadáver de Enrique Bolívar
Javier Montero Costeira, vecino de Abadín de 41 años y principal sospechoso en la desaparición de Enrique Bolívar Díaz, el octogenario al que se le perdió la pista en septiembre de 2023 en el barrio de Fontepresa, confesó ayer por la tarde haber atropellado de forma accidental a la víctima y ocultado posteriormente su cadáver. La confesión se produjo un día después de que la Guardia Civil le comunicase en la prisión de Bonxe su condición de investigado en la causa por homicidio y ocultación de cadáver.
Según declaró ante la magistrada del Juzgado de Instrucción número 2 de Mondoñedo, que levantó el secreto de sumario en la víspera, los hechos se remontan al 3 de septiembre de 2023. Montero Costeira explicó que, tras atropellar accidentalmente a su vecino, con el que mantenía una relación estrecha, comprobó que había fallecido y decidió introducir el cuerpo en el maletero de su vehículo para deshacerse de él en un pinar próximo, en la parroquia de Quende. En su relato, añadió que desnudó el cadáver —cuya ropa depositó posteriormente en un contenedor— y lo cubrió con broza.
El investigado indicó además a los agentes la zona en la que habría ocultado el cuerpo. Sin embargo, la primera búsqueda desarrollada durante al menos cuatro horas por efectivos de la Guardia Civil y forenses no permitió localizar restos humanos. En la finca señalada se hallaron huesos de animales, lo que refuerza la hipótesis de que el cadáver pudo haber sido arrastrado por depredadores. La búsqueda se retoma hoy en ese punto y en áreas colindantes, que permanecerán custodiadas por una patrulla.
La confesión marca un giro en una jornada que se había iniciado con la negativa reiterada del investigado a reconocer su implicación. La actividad judicial y policial arrancó a primera hora en el juzgado de Mondoñedo y continuó con una reconstrucción de los hechos en varios puntos de A Terra Chá y A Mariña. La comitiva, integrada por la jueza, el fiscal, las partes y agentes de la Policía Judicial, recorrió varios enclaves vinculados al caso, entre ellos un local de Ribadeo y la antigua gasolinera de A Rochela, en A Devesa, donde apareció calcinado el vehículo del investigado pocas horas después de la desaparición.
Durante el recorrido, los investigadores le mostraron el turismo, que presenta daños por incendio y un golpe en la parte frontolateral coincidente con restos hallados en Quende. En ese escenario se localizaron también un fragmento del bastón del octogenario y piezas de su reloj compatibles con otras encontradas en el maletero del coche. La reconstrucción incluyó asimismo una parada en Aldixe para cubrir la franja horaria en la que los investigadores sitúan los hechos.
Montero Costeira regresará a la prisión de Bonxe, donde cumple condena por un delito de robo, a la espera de una nueva declaración judicial prevista para finales de esta semana o comienzos de la próxima, cuando se celebrará también la comparecencia sobre su situación personal. La confesión da continuidad a la fase abierta tras el levantamiento del secreto de sumario y refuerza la línea de investigación que situaba el foco en el entorno de la víctima, desaparecida cuando regresaba a su domicilio tras visitar a una vecina en Fontepresa, a escasos 150 metros de su vivienda. Desde entonces, los dispositivos de búsqueda no habían logrado localizar el cuerpo.