Hallan sin vida en A Cheda a la joven de 24 años desaparecida en Lugo
El cuerpo de Carmen L. R fue localizado este viernes poco después de comenzar una nueva batida. El operativo llevaba diez días movilizando a agentes, servicios de emergencia, familiares y voluntarios en diferentes puntos de la ciudad.
La búsqueda de Carmen L.R. ha concluido con el hallazgo de su cuerpo sin vida en la zona de A Cheda. La joven lucense, de 24 años, permanecía desaparecida desde el pasado 21 de julio, cuando se perdió su rastro en el barrio de A Milagrosa.
El cuerpo fue encontrado durante la mañana de este viernes, poco después de que comenzase una nueva jornada de rastreo coordinada por la Policía Nacional. La búsqueda se había trasladado a A Cheda tras no obtener resultados en los lugares examinados durante los días anteriores. En la batida participaron también efectivos de Protección Civil, personal municipal, familiares, amigos y ciudadanos voluntarios.
La operación partió sobre las diez de la mañana desde las inmediaciones del Hostal San Lázaro y se centró en la zona de A Cheda. Vecinos de la zona confirmaron a este diario que, en las últimas horas, se concentraran las búsquedas y existía una mayor presencia policial. Destacaron además que la vegetación pudo dificultar las labores de búsqueda de la joven lucense.
Diez días de búsqueda en diferentes puntos de Lugo
La familia denunció la desaparición después de perder el contacto con la joven durante la tarde del martes 21 de julio. SOS Desaparecidos difundió posteriormente una alerta en la que calificaba el caso como de alta vulnerabilidad, mientras la Policía Nacional ponía en marcha un dispositivo para tratar de localizarla.
Las primeras labores se concentraron en los alrededores de A Milagrosa y en lugares relacionados con su vida cotidiana. Familiares y voluntarios recorrieron, entre otros puntos, el entorno de su centro de trabajo, las inmediaciones del hospital Polusa y las proximidades del gimnasio Forus.
El operativo se desplazó después hacia el río Miño. Agentes, bomberos y voluntarios inspeccionaron las orillas y los caneiros situados entre el Club Fluvial, el puente romano y el balneario. En los trabajos se utilizaron embarcaciones y drones, y se incorporaron buzos del Grupo Operativo de Actividades Subacuáticas de la Unidade de Policía Adscrita á Xunta de Galicia.
La atención sobre esa zona estaba relacionada con el rastro del teléfono móvil de Carmen, que permaneció operativo durante varios días dentro de un área delimitada por el puente romano, la pasarela peatonal del Club Fluvial y las antenas de la Estrada Vella de Santiago. Las inspecciones no permitieron encontrar indicios concluyentes.
Los equipos registraron igualmente el monte Segade, dividido en cuadrículas para facilitar el trabajo de los participantes. Tras descartar tanto este espacio como el entorno del Miño, la Policía Nacional decidió reorientar la búsqueda hacia A Cheda, donde finalmente fue localizado el cuerpo.