«Cuando calienta el sol», Lugo busca un refugio

Piscinas y playas fluviales, las alternativas para los lucenses ante las altas temperaturas.
La subida de las temperaturas obliga a buscar un lugar para refrescarse y, a falta de una playa fluvial, la ciudad de Lugo cuenta con distintas opciones, dentro del propio concello y en los alrededores. ¡Los descubrimos!

Son muchos los lucenses que durante el verano se acercan a las costas de Lugo y A Coruña a pasar el día y disfrutar de la playa pero los que se quedan en la ciudad ¿dónde se refrescan?

Si hablamos de zonas de baño públicas tenemos que irnos hasta el Parque de Frigsa. Se trata de la única piscina exterior municipal, en la que hay vasos diferenciados por alturas y con precios asequibles, en los que se ofrecen entradas individuales o bonos de 10 pases. Las tardes de calor suele llenarse y el aforo es limitado.

Esta semana la Alcaldesa Elena Candia presentaba en Os Robles un pantalán sobre el río Miño. Esta es la segunda alternativa, se trata de unas estructuras flotantes que fueron instaladas con motivo de los campeonatos gallego y nacional de barco dragón que se celebrará en la ciudad en los próximos días. Aunque desde el Concello reconocen que es una instalación temporal, confían en renovar los permisos y que esta estructura la puedan disfrutar durante todo el periodo estival los lucenses. En este caso la entrada es gratuita.

Al otro margen del río Miño, el Club Fluvial ofrece unas amplias instalaciones con piscinas y acceso al río. En este caso el acceso es limitado y hay que ser socio o que uno de ellos te dé acceso. 

Las opciones son muchas más si decidimos salir de los límites del municipio. A unos pocos minutos en coche tenemos varias playas fluviales. La playa de Santa Isabel, en Outeiro de Rei, es una de las más frecuentadas y cuenta con merenderos, sombras y zonas verdes perfectas para pasar una tarde o toda la jornada. En Rábade, en las Ínsuas do Miño, se encuentra otra alternativa: Ponte de Ferro, una zona de baño a la que los locales se escapan los días de calor. 

Nos alejamos un poco más de la ciudad amurallada para descubrir las dos últimas alternativas fluviales: la playa de A Cova, en O Saviñao, y A Madalena, en Vilalba. La primera está situada en una zona del río Miño en la que las laderas hacen el efecto de una cala y en ella es habitual realizar deportes acuáticos, como el kayak o paddle surf. En el espacio vilalbés, no se trata solo de una zona de baño, sino que es  un complejo en el que además de playa, cuenta con piscinas exteriores y pistas deportivas. 

Una última propuesta para los que prefieran piscina: Friol. El Concello abre sus piscinas municipales hasta el 13 de septiembre en horario de tarde de lunes a viernes y los fines de semana desde el mediodía.

Con julio recién estrenado y una ola de calor llamando a las puertas de la ciudad, estas son algunas alternativas para poder refrescarse y, al mismo tiempo, conocer el patrimonio natural y disfrutar del aire libre en familia, con amigos o en soledad.